Si alguna vez has salido del rocódromo con los antebrazos cargados, los hombros tensos o ese dolor molesto que tarda días en irse… sabes que el calentamiento no es un lujo, es esencial. En especial si haces boulder, vías de resistencia o entrenamiento de fuerza para escalada. Un buen calentamiento para escalar marca la diferencia entre una sesión épica y una semana arrastrando molestias.
Aquí te cuento por qué calentar, qué hacer, qué evitar, cuánto tiempo dedicar, ejemplos prácticos, y cómo adaptar según tu nivel de escalada. Sigue leyendo, que vale la pena.
¿Por qué es imprescindible calentar antes de escalar?
Cuando haces boulder o escalas rutas, tu cuerpo demanda fuerza, coordinación, flexibilidad y resistencia. Pero si lo arrancas “frío”:
- Los músculos no están preparados: hay menor irrigación sanguínea, menos oxígeno, menos elasticidad.
- Los tendones y ligamentos sufren más cuando los pones a trabajar fuerte sin aviso. Las micro lesiones se acumulan.
- La coordinación motriz va más lenta: colocas los pies mal, te pierdes en movimientos torpes, pierdes eficiencia.
- El rendimiento baja: fuerzas menos, resistes menos, fallas movimientos que con cuerpo caliente saldrían mejor.
Así que un calentamiento para escalada bien hecho:
- Mejora tu rendimiento físico (más fuerza útil, menos fatiga).
- Mejora la técnica: pies precisos, agarres, control del cuerpo.
- Disminuye el riesgo de lesiones (codos, hombros, dedos, tendones).
- Prepara psicológicamente: entras en “modo escalador”.
Componentes clave de un buen calentamiento para escalada
- Activación general
Elevar la temperatura corporal, activar el sistema cardiovascular.
Ejemplos: trotar suave, saltar la comba, saltos de tijera, subir escaleras, pequeños jumping jacks. - Movilidad articular y estiramientos dinámicos
Centrados en hombros, muñecas, codos, caderas, tobillos.
Movimientos controlados, dinámicos: rotaciones, swings, balanceos. No estiramientos estáticos largos aún. - Activación muscular específica / ejercicios de fuerza ligera
Necesitas involucrar los músculos que usarás al escalar: antebrazos, dedos, espalda, hombros, core, piernas.
Usa bandas elásticas, ejercicios de tracción, empuje, core, algunos ejercicios de fuerza para escalada suaves. - Calentamiento escalador específico
Aquí entras al muro, el boulder suave, vías fáciles, bloques con dificultades muy por debajo de tu máximo. Diseño progresivo: subir poco a poco la intensidad.
Trabaja técnica, posiciones de pies, respiración, coordinación, agarres fáciles, pies grandes.

Qué ejercicios hacer
Aquí van ideas de ejercicios de fuerza, movilidad y específicos para escalada / boulder:
- Movilidad / estiramientos dinámicos:
- Rotaciones de hombro (adelante / atrás), brazos extendidos.
- Swings de pierna, balanceos de cadera.
- Rotaciones de muñeca y dedos (flexión-extensión, círculos).
- Giros de torso con brazos extendidos, apertura de pecho.
- Fuerza ligera / activación muscular:
- Flexiones de brazos modificado (rodillas apoyadas) o push-ups.
- Pull-ups asistidas o dominadas fáciles si tienes warm-up board.
- Remo con goma elástica.
- Ejercicios de core: planchas, hollow body, bird-dog, side-plank.
- Sentadillas lentas o zancadas para activar piernas, caderas.
- Específicos para dedos / antebrazos:
- Agarre con presas grandes (jug holds) o con agarre abierto (open hands).
- Suspensiones suaves si tienes tabla de suspensiones (“hangboard”) moderadas, muy cuidadas.
- Extensores de dedos: abrir la mano, usar banda para abrir dedos, hacer doming de muñeca.
- Escalador / boulder específico:
- Empieza haciendo boulders rutas fáciles 3–4 grados por debajo de tu nivel de dificultad máxima.
- Simula movimientos técnicos lentos: pies precisos, talones, punteras, drop-knees, flagging.
- Si vas a entrenar fuerza máxima o rutas duras, haz al menos 2–3 bloques de calentamiento antes de los intentos duros.
Qué EVITAR:
- Estiramientos estáticos prolongados antes de escalar: mantener una postura fija mucho rato puede relajar músculos que luego necesitas tensar, reducir la capacidad de producir fuerza inmediata. Mejor para después.
- Movimientos con peso excesivo o ejercicios de fuerza pesada al principio: dominadas pesadas, cargas altas para piernas, etc., si estás frío, los tendones y articulaciones no responden bien.
- Saltar directamente a bloques duros o intentos al máximo sin un calentamiento escalador progresivo.
- Ignorar los dedos / antebrazos: anular la activación específica de agarres es uno de los errores más comunes, sobre todo en boulder.
- Calentamientos “muy genéricos” que no tengan nada que ver con escalada: correr mucho, por ejemplo, sin después hacer nada de movilidad, fuerza específica o escalada suave.
¿Cuánto tiempo dedicar para un calentamiento eficaz?
Depende de lo que quieras hacer después (boulder, vías largas, entrenamientos de fuerza), pero por lo general entre 20 y 35 minutos
Una rutina típica podría ser:
- 5-7 min → Activación general
- 5-8 min → Movilidad articular + core
- 5-7 min → Fuerza ligera / activación específica (dedos, espalda, hombros)
- 5-10 min → Escalada fácil / boulder muy por debajo de tu nivel + técnica
Cómo adaptar el calentamiento para distintos niveles de escalador
No todos los escaladores son iguales, ni todos los objetivos lo mismo. Aquí van adaptaciones:
- Principiantes: enfócate en técnica sobre todo: movilidad, escalar rutas fáciles, boulder suave. Usa ejercicios de fuerza muy suaves, menos suspensión. Trabaja postura, pies, control corporal.
- Intermedio: ya puedes añadir suspensiones moderadas, bloques más técnicos, algo de fuerza específica. Empieza a calentar con agarres más desafiantes, probar agarres pequeños pero sin dolor, mejorar la coordinación.
- Avanzado: aquí el calentamiento debe ser muy progresivo, altamente específico. Vas a hacer ejercicios de fuerza mayores, sesiones de boulder duro
Consejos extra para engancharte al calentamiento
- Haz del calentamiento un ritual: algo que haces siempre que escalas. Música, compañero, repetir la misma rutina crea hábito.
- Empieza con lo mínimo: si estás corto de tiempo dedica aunque sea 15 minutos bien hechos.
- Lleva registro: cuándo te lesionaste, cuándo rindes más; muchas veces ver mejoras tangibles motiva a calentar más.
- Varía los ejercicios: que no sea siempre lo mismo; si haces siempre lo mismo, se adapta tu cuerpo y mejoras más lento.
- Escucha tu cuerpo: si sientes rigidez o molestia en alguna zona, añade ejercicios específicos de movilidad o tratamiento previo (masaje, foam roller).
Conclusión: tu escalada depende de cómo comienzas
El calentamiento para escalada no es un añadido opcional: es la base desde la que se construye una sesión efectiva, segura y gratificante. Especialmente si haces boulder o ejercicios de fuerza para escalada, tu cuerpo necesita esa transición de tranquilo → activo → exigente.
Cuando calientas bien:
- escalas mejor, con más fluidez y técnica;
- sientes que aguantas más;
- reduces lesiones;
- entras “en el juego” mentalmente, con confianza.
Te invito: la próxima vez que vengas al rocódromo, haz este calentamiento completo. Observa la diferencia.




Un comentario
Super util!! cuando voy al roco muchas veces solo caliento hacinedo bloques facilitos y la verdad que a veces siento que debería antes moverme un poco mas porque entro super fria a la pared. seria el mismo calentamiento para escalada en exterior?